
1 – El guitarrista canadiense
Frank Marino, imitador consumado del estilo de
Jimi Hendrix, afirmaba haber sido poseído por el espíritu del mítico zurdo durante su convalecencia de un accidente de tráfico que le tuvo entre la vida y la muerte.
Andy Partridge afirmó en su momento que para él
Marino simbolizaba mucho de lo más detestable del rock de los 70, pero debió de decirlo en sus años punkis, porque ahora él mismo, en sus discos, toca bastantes solos de guitarra.
2 – Los miembros de
Yes, cuando el suizo
Patrick Moraz iba a entrar en el grupo como sustituto de
Rick Wakeman, le pusieron como condición imprescindible que se hiciera vegetariano, porque todos ellos ya lo eran. Y luego se enfadan algunas de mis amigas cuando les digo que para mí los vegetarianos son una secta religiosa.
3 –
Phil Anselmo, cantante del grupo
Pantera, pasó cinco minutos clínicamente muerto tras una sobredosis hasta poder ser reanimado. Alguien en el mundo sobrenatural debió de sentirse defraudado, y no cejó hasta que otro componente del grupo, el guitarrista
Dimebag Darrell, fuera abatido a tiros en el escenario mientras actuaba con su propia banda.
4 –
John Mayall,
bluesman británico, mentor de
Eric Clapton en sus
Bluesbreakers y aún en activo, solía ser un ardiente coleccionista de revistas porno, de las cuales guardaba una enorme colección en su casa de campo. Pero el fuego a veces recuerda sus años como instrumento de pureza con la
Inquisición, de ahí que la preciada colección de
John terminase siendo pasto de las llamas, junto con la casa, en un misterioso incendio.
5 – Los que tienen a los músicos exquisitos y estetas por gente pulcra sin vertientes sórdidas jamás han considerado el caso de
Steely Dan, desde la historia de amor heroinómana entre
Walter Becker y la enfermera que lo atendió tras ser atropellado por un coche, hasta la extraña muerte de una menor (parece un título de peli de
Sergio Martino) cuya madre afirmaba que
Donald Fagen la había introducido en el sexo y las drogas.
6 –
Johnny y
Edgar Winter, los dos albinos de oro, denunciaron a
DC Comics por publicar una serie de
western sobrenatural, protagonizada por el pistolero
Jonah Hex, cuyos dos villanos de ultratumba mostraban un parecido notable con los dos hermanos. También
Homer Simpson los confundió con zombis en un episodio de
Halloween.
7 –
Frank Zappa tenía la costumbre de espiar la vida privada de sus músicos en la carretera, en especial su comportamiento sexual con las
groupies, para inmortalizarla en letras de canciones. Así es como conocemos, por ejemplo, la afición de
Steve Vai a excitarse recibiendo azotes en el trasero con un cepillo para el pelo.
8 –
David Palmer, arreglista y teclista de
Jethro Tull durante largos años, decidió no hace mucho cambiarse de sexo y reanudar su actividad musical bajo el nombre de
Dee Palmer. Cuando ahora escucha uno el
"Bursting out” y oye a
Ian Anderson preguntar a
David, después de que éste se acercara un momento al servicio, si se la había sacudido bien, uno no puede reprimir un pequeño escalofrío.
9 – Los que crean que los telefilms de sobremesa son una sarta de tópicos sin relación alguna con esa vida real en la que pretenden basarse, no cuentan con el genuino caso de la gran
Joni Mitchell, que dio en adopción a una hija que tuvo en sus locos años hippies, pero a la que luego rastreó y quiso conocer personalmente. No puedo decir, sin embargo, en qué quedó la cosa.
10 – El intocable
Bob Dylan, famoso por la entidad literaria de sus letras, fue sin embargo acusado de fusilar extensamente un libro sobre los
yakuza japoneses para crear los textos de su disco
“Magic and loss”. Puesto que
Dylan es
Dylan, no sucedió nada, pero, como a un servidor no le ha hecho nunca mucha gracia, semejante desprestigio, siquiera leve, de una vaca sagrada alegra levemente el día.